Traduction théâtrale – Traducción teatral

Las traducciones de las obras Fröken Julie de August Strindberg (2013) y Twelfth Night or what you will (2015) de William Shakespeare, responden a una necesidad de acercamiento a los sonidos, silencios y articulación de pulsos de esos « cuerpos sonoros »* que son las palabras.

La Señorita Julia fue llevada a escena gracias al trabajo de la tropa Mandala Teatro en acción y al apoyo de la Beca para Jóvenes Creadores 2013 que otorga cada año el Ministerio de Cultura de Colombia.

Noche aquella sigue en espera del momento justo, de la noche justa.

*Así se refiere a las palabras la poeta y filósofa Chantal Maillard.

Más información: ianus.convoca@gmail.com
Diseño: Daniel Arias

Lorena Terán

Noche aquella o lo que quieras / Twelfth night or what you will
de William Shakespeare*

*El título original es Twelfth Night or what you will, literalmente: la doceava noche o lo que quieran. La obra fue escrita para la fiesta de diciembre en la doceava noche. Para nosotros esto ya no arroja sentido, así que me permito jugar un poco, y evocar aquella noche que puede ser: la noche de la primera representación, la noche en la que Saturno se abandona al amor… o alguna noche… la noche aquella, o, como el mismo Shakespeare decidió, “lo que
quieran”…

Un poco acerca de la traducción  

Los humanos hablan y escriben. Y estos dos milagros, hijos del silencio, permiten que lo efímero de nuestras relaciones y  acciones en la vida perdure en el tiempo. Desde que un día se retuviera en las paredes de una cueva, a la luz de la hoguera, la  primera huella de experiencia, no han cesado los intentos diversos por explayar un tanto más esa posibilidad, ese milagro que  es el decir. Y el decir ¿cómo? Ese es el milagro y misterio mayor: tantos decires tan distintos (¡tantas lenguas!), que parecerían  latir en un mismo corazón, eso que llamamos lo humano, el corazón humano.  

Un abismo se tiende entre los sonidos de dos lenguas, de dos pueblos. Una combinación distinta de sonidos que han dado  forma a las huellas de la experiencia, es decir, a las palabras.

Alguien juega con ellas. Y encuentra para ellas el sustento, el latir del corazón al que se adecuan: tam TAM tam TAM tam  TAM tam TAM tam TAM. Y a veces descubre que el corazón se estremece tam tam TAM TAM TAM, que el corazón implora  TAM TAM tam, exige TAM TAM… que el silencio que llega donde no se espera, que rompe el fluir del latir, es un silencio  revelador. ¿Pero qué estoy diciendo? Nada más que lo que ya habrán escuchado: el pentámetro yámbico. Bla bla, ya jugaremos  con los acentos, los silencios, las carreras de palabras, los saltos de borracho… Todo lo que este alguien, Shakespeare, ha  inventado o renovado. Por ahora: esta traducción descansa en ese milagro del decir que nace de la experiencia, con el que jugó Shakespeare. Los  personajes hablan en prosa o en verso a tempo de su vida, de su necesidad, de su visión de mundo. Encontrarán entonces, palabras en cajones o cayendo en peldaños de versos. No se engañen, no hay tantísima diferencia: siempre las alienta el  corazón.  

Imposible, a pesar de que nuestra versificación española también conoce el pentámetro yámbico, hacer una traducción exacta.  Los sonidos y la experiencia que transmiten se articulan según cada lengua. ‚Love‛ es un sonido pleno y acentuado en inglés.  ‚Amor‛ suena en dos golpes para nosotros: a – mor, siendo más fuerte el final. Sólo pronúnciense las dos palabras: un abismo.  Pero el latir, repito, es el mismo. Y en el latir eché raíces. Así que sin medir exactamente en pentámetro yámbico, sí habrá esa  elevación de las palabras importantes dentro del verso o la prosa, sí adecué la sintaxis a esos momentos que parecían más  intensos o menos intensos; sí traté de encontrar con los medios de mi lengua materna ‚la sintaxis de los pensamientos‛. 
Con las rimas y pareados tuve encuentros más afortunados. 

Busqué la música que escuché venir desde la otra orilla del abismo. Y lo que oí, aquí lo entrego.  

Sobre la edición original : he revisado el folio primero, al que se remiten todas las ediciones modernas. La edición de base ha  sido la de M.M. Mahood y la de Mark Houlahan y David Carnegie H&C; y la edición que prepararan David y Ben Crystal en  su página Shakespeare’s Words. Las notas a pie de página son traducción propia de las notas de Mahood. Se señalan de este modo: N.M. (Notas de Mahood). Los números entre corcheas son la cantidad de sílabas que sobraron en el pentámetro yámbico del verso en inglés. Creí útil dejarlos para explorar las razones de ese espacio que Shakespeare daba a los actores (esto  lo exploraremos con ejercicios en los ensayos, a ver si podemos sacarle algún provecho).


La señorita Julia de August Strindberg

por Lorena Terán

Variación 1 sobre el otoño de Strindberg, Lú Terán, óleo sobre lienzo

Versión en español a partir de la obra original en sueco y algunas versiones representativas en inglés, alemán, francés y español. No me propuse hacer una adaptación. Conservé los pasajes en los que la puntuación parecía no corresponder a la lógica gramatical u ortográfica de la lengua, pero que revelaron un sentido dentro del cosmos que es la obra misma. Esta decisión se vio confirmada al conocer otras obras de Strindberg.
En la puesta en escena incluí un preludio y un epílogo, además de algunos textos de Strindberg sobre el teatro. Tenía dos propósitos escénicos: hacer énfasis en la actualidad de la obra compartiendo con el público textos de Strindberg sobre el anhelo de ascenso social, el poder y la lucha de sexos; por otra parte, hacer evinte el juego teatral, quebrar cualquier intento de ilusión como propósito de la « tragedia naturalista ».

Actuando Julia, obra que nació de esta primera versión, es un paso más en esa dirección de extrañamiento e imbricación de textos que había emprendido.